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Sin título1Desde esta página, conforme a los estatutos de la Asociación, se pretende divulgar y promover la investigación científica en la ELA, ante las instituciones y los ciudadanos.

Aunque adEla es una asociación cuyo principal objetivo es ayudar y dar servicios a las personas con ELA y sus familiares, también es consciente de la importancia de fomentar y divulgar la investigación sobre la ELA.

Actualmente hay muchas investigaciones por todo el mundo tratando de descubrir qué es lo que origina la Esclerosis Lateral Amiotrófica y cómo detener su avance.

Día Mundial de la ELA y Jornadas científicas

adEla ha organizado algunas jornadas científicas, coincidiendo con el día mundial de la ELA que es el 21 de Junio. Puedes consultar aquí la información disponible de esas jornadas:

Artículo de ABC

Coincidiendo con la campaña del cubo helado se publicó el siguiente artículo del neurólogo Jesús Mora en el diario ABC, en septiembre de 2014: http://www.abc.es/sociedad/20140901/abci-jesus-mora-menos-cubo-201408312056.html

Symposium Internacional sobre la ELA/EMN

Sin título1Como ejemplo de los avances en investigación puede verse la documentación de los symposium internacionales sobre la ELA/EMN (enfermedades de la motoneurona), en inglés conocido por las siglas ALS/MND que se celebran anualmente. Ese evento reúne a los principales investigadores internacionales relacionados con la enfermedad. Más información sobre los abstracts del Simposium Internacional sobre ELA/EMN de 2014 en: http://www.mndassociation.org/research/International+Symposium/abstracts2014

Resumen de la sesión sobre células no neuronales del 25º Congreso Internacional de ELA

Notas de divulgación ‘Células no neuronales – el informe final del simposio’ del Dr. Alberto García Redondo, bioquímico de la Unidad de ELA del Hospital 12 de Octubre, con un resumen de la sesión indicada del Congreso Internacional de ELA/EMN de 2014, celebrado en Bruselas. Más información aquí.

Portales de Investigación sobre ELA

A continuación indicamos algunos portales de investigación sobre ELA, Enfermedades neuromusculares y Enfermedades raras:

• ALS Worldwide (USA)  – Noticias, Investigación y Ensayos clínicos (en inglés) http://alsworldwide.org/research-and-trials
• PubMed – Biblioteca Nacional de Medicina de los EE UU (Institutos Nacionales de la Salud), en inglés: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/
• El Foro de investigación de ELA (The ALS Forum): http://www.researchals.org/page/
• Fundación Española para el Fomento de la Investigación de la Esclerosis Lateral Amiotrófica (FUNDELA): http://www.fundela.info/
• Fundación Diógenes. Fundación para la Investigación de la Esclerosis Lateral Amiotrófica: http://www.fundacionela.com/
• Sociedad Española de Neurología: http://www.sen.es/
• Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Raras (CIBERER): http://www.ciberer.es/
• Alianza Internacional de Asociaciones de Esclerosis Lateral Amiotrófica y Enfermedades Motrices (International Alliance of ALS/MND Associations on Internet). Organiza los Symposium Internacionales anuales sobre la ELA : http://www.alsmndalliance.org/
• Portal de Registro de Enfermedades Raras del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII): https://registroraras.isciii.es/Comun/Inicio.aspx
• Asociación de la Enfermedad de la Motoneurona (en inglés) https://mndresearch.wordpress.com/about/

Factores ambientales y la ELA

Artículo de la Asociación Americana de ELA (ALSA, ALS Association) sobre posibles factores de riesgo ambientales en la ELA (en inglés): http://www.alsa.org/research/about-als-research/environmental-factors.html?print=t

Artículo sobre ‘El papel de la exposición al mercurio, plomo, pesticidas del medioambiente en el desarrollo de la ELA’ de los investigadores Frank O. Johnson y William Atchison, publicado en la revista científica Neurotoxicology. Sep. 2009; 30(5): 761–765. Texto completo disponible en inglés en: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2761528/

Más información sobre la Investigación de la ELA

En la última década se han realizado importantes avances en el conocimiento de la etiopatogenia de la enfermedad, gracias a la investigación básica y terapéutica.

La investigación básica se centra en el estudio de las hipótesis etiopatogénicas que reúnen una mayor evidencia como las alteraciones genéticas ya mencionadas, la disfunción del metabolismo mitocondrial, la excitotoxicidad mediada por el ácido glutámico (principal neurotransmisor excitador del SNC) y la activación de mecanismos de muerte celular programada (apoptosis), mecanismos interrelacionados que conducen a la muerte celular (ver apartado 3.5.1. Tratamiento etiopatogénico).

La investigación terapéutica se centra en la búsqueda de nuevos tratamientos basados en el conocimiento de los mecanismos básicos citados. Este tipo de investigación se facilita por la existencia de diversos modelos experimentales con ratones transgénicos de la enfermedad, que permiten estudiar previamente el efecto de los posibles tratamientos antes de pasar a una fase de ensayos clínicos.

Se pueden diferenciar cuatro líneas principales de investigación: Medicamentos, factores neurotróficos, terapia génica y tratamientos celulares.

Medicamentos: En los últimos años se han publicado los resultados de varios ensayos clínicos con diferentes fármacos que tienen mecanismos de actuación muy variados y que desafortunadamente no han mostrado eficacia (gabapentina, topiramato, oxandrolona, pentoxifilina, celecoxib, indinavir, coenzima Q 10, vitamina E, creatina). También se han ensayado moléculas nuevas, no comercializadas (ONO 2506 PO, TCH 346, xaliprodem), que tampoco han demostrado eficacia.

Están actualmente en curso, pendientes de finalización o de evaluación, ensayos con otros medicamentos y nuevas moléculas, lo que da una idea del interés que suscita esta enfermedad en la actualidad.

En una publicación reciente se han recogido diversos compuestos que han sido evaluados en modelos experimentales de la enfermedad o en pacientes con ELA, con la finalidad de promover la realización de ensayos clínicos de fase III. Los autores, revisando la literatura, llegan a identificar hasta 113 productos que reúnen esta característica, aunque finalmente la lista se reduce a 20, en base a criterios de eficacia en modelos experimentales y de su posible toxicidad. Estos 20 productos, recogidos en su mayor parte en la Tabla 1, presentan variados mecanismos de acción y merecen, por los datos preliminares de que se dispone, una mayor investigación.

Factores neurotróficos: Son moléculas implicadas en la supervivencia neuronal. Los resultados con BDNF no han sido positivos, mientras que los resultados de los diferentes ensayos con IGF-1 son contradictorios. Con la eritropoyetina hay evidencia de eficacia en algún caso aislado, pero sin confirmación en modelos de experimentación animal y en cualquier caso no es segura por las complicaciones trombóticas que presenta. El VEGF ha mostrado eficacia en fase preclínica.

Terapias génicas: Su objetivo es interferir en el curso de la enfermedad a través de la modificación de ciertos genes. Las estrategias que se emplean son varias. En todas ellas se trata de ensayos en fase preclínica y con modelos de experimentación animal.

– El uso de transportadores virales administrados por vía intramuscular, con genes que expresan tanto VEGF como IGF-1, ha demostrado resultados positivos.

– También se ha demostrado en cultivos celulares que la administración de virus con el gen que expresa EAAT (recaptador del ácido glutámico) aumenta la captación de ácido glutámico del medio.

– La modificación en dos puntos clave de la secuencia de aminoácidos en la SOD-1 mutada inhibe la formación de agregados, impidiendo el desarrollo de la enfermedad.

– El papel que puede jugar la glía en la patogenia de la enfermedad es cada vez más evidente, como queda reflejado en un estudio en el que actuando sobre modelos en los que se ha retirado de la microglía el gen de la SOD-1 mutada, las neuronas con SOD-1 mutada pueden sobrevivir más tiempo.

– En 1998 Fire y Melo publicaron la existencia de un mecanismo por el cual se puede silenciar un gen o lo que es lo mismo, su capacidad de sintetizar proteínas. Por ello, estos autores han recibido el Premio Nobel de Medicina en el año 2006. La técnica del silenciamiento génico o del RNA de interferencia (RNAi) ya se ha aplicado en modelos experimentales de la enfermedad y es una aproximación prometedora de un posible tratamiento, en principio para las formas familiares ligadas a mutaciones de la SOD-1, que podría extenderse a otras alteraciones genéticas conocidas. Consiste en interrumpir las instrucciones génicas para que se sintetice la SOD-1. Se han ensayado dos aproximaciones, ambas con resultado satisfactorio: la primera consiste en inyectar directamente un vector viral en la médula espinal con RNAi, y en la segunda, en administrar por vía IM un vector lentiviral con RNAi, llegando a las neuronas motoras por transporte retrógrado.

Terapia con células madre: Existen dos posibilidades de tratamiento, una con células madre embrionarias (CME) y otra, con células madre adultas endógenas (CMAE).

– Las CME se obtienen de la masa celular interna del blastocito una semana después de la fertilización del óvulo, siendo, por tanto, células pluripotenciales. Estas células tienen la propiedad de poder aislarse y propagarse en cultivos celulares, con la potencialidad de convertirse en cualquier tipo de tejido. Se ha conseguido la diferenciación en este tipo de cultivos de CME a neuronas motoras, presentando éstas la capacidad de poder formar conexiones con otras neuronas vecinas.

A nivel experimental se ha comprobado que las CME humanas (CMEH) pueden trasplantarse y sobrevivir largos periodos de tiempo en áreas dañadas, pero no se ha evidenciado una clara recuperación funcional.

Otra posibilidad de tratamiento combina aspectos de terapia génica y celular en un modelo experimental en el que las CMEH son modificadas a través de un lentivirus con un gen productor de un factor neurotrófico, concretamente de GDNF (factor neurotrófico derivado de la glía) humano, que se trasplanta a la médula espinal de un ratón transgénico, evidenciándose la supervivencia de las células durante semanas y la producción constante del factor neurotrófico en el lugar requerido.

Las CME también permiten estudiar cómo se produce la diferenciación en los diferentes tipos de tejidos y abre la posibilidad, una vez diferenciadas, de investigar nuevos fármacos, antes de realizar ensayos clínicos. En este sentido es interesante la creación de los llamados híbridos celulares a través de la fusión de una CMEH con una célula adulta de la piel. Aunque no pueden utilizarse para trasplante porque tienen el doble de cromosomas, ya que contienen los genes de ambos tipos celulares, sólo expresan las propiedades de las células embrionarias. De hecho, la técnica transfiere una célula adulta a un estado embrionario, siendo esta célula, a su vez, capaz de sobrevivir, crecer y producir todo tipo de células.

– Las células madre adultas endógenas (CMAE) se encuentran, por ejemplo, en la médula ósea y también se ha comprobado su existencia en el cerebro y en la médula espinal. Son células multipotenciales y su capacidad de regeneración de un tejido dañado es menor. Sin embargo, hoy en día se está viendo que pueden desarrollar efectos beneficiosos cuando se trasplantan en el sistema nervioso central. Aunque se ha visto que las células madre neurales del adulto presentan cierta dificultad para proliferar en cultivos de laboratorio, la capacidad regenerativa de las células madre de médula ósea en el organismo ha permitido el desarrollo de la terapia celular en hematología.

A nivel experimental se ha comprobado que CMAE de medula ósea trasplantadas en ratones han migrado al cerebro y se han convertido en células que parecen neuronas. También se han trasplantado CMAE de bulbo olfatorio de un ratón adulto en un modelo de ratón transgénico, apreciándose aumento de la supervivencia.

Las CMAE cerebrales pueden ser una alternativa al trasplante, si se pudiera estimular su crecimiento. Ya hay líneas de investigación sobre los genes y moléculas que intervienen en la división celular, migración y especialización de estas células que se encuentran en determinadas regiones cerebrales como el bulbo olfatorio.

En modelos animales de ELA se ha visto que el trasplante de células madre de médula ósea en la médula espinal ha mejorado la función motora de los animales y reduce la muerte de neuronas motoras, gracias a un efecto neurotrófico de las células madre. Este efecto neuroprotector de las células madre puede ser una prometedora vía de uso de terapia celular en la que las células actúan como vehículos de factores beneficiosos para otras células enfermas.

La Fundación Diógenes para la Investigación de la ELA ha iniciado dos líneas de investigación básicas en el Instituto de Neurociencias de la Universidad Miguel Hernández de Elche. De la primera línea, abierta en el 2001, se ha conseguido el inicio de un ensayo clínico en fase I/II de utilización de células madre de médula ósea autólogas en pacientes con esclerosis lateral amiotrófica, que se está llevando a cabo en dos hospitales de la ciudad de Murcia, tiene una duración de tres años y su finalidad es conseguir enlentecer la degeneración de las neuronas motoras. El otro proyecto de trabajo iniciado estudia la regeneración de neuronas motoras espinales a partir de células madre embrionarias.

Por otra parte, la investigación en el manejo de los problemas respiratorios deberá permitir mejorar día a día algunos procedimientos que alargan la vida de los enfermos y mejoran las condiciones en la que ésta trascurre.